La tecnología llegó al Jardín
Tanto es el impacto de la tecnología en la actualidad, que la educación preescolar no está ajena a todo esto. Cada vez son más las tías de jardines infantiles que acoplan a sus clases el uso del computador en la sala.
Para explicar de mejor manera este panorama y la importancia de la inclusión de la tecnología en los jardines infantiles, Revista Carrusel conversó con Rosalía Romero, experta española en tecnologías en entornos infantiles y académica de la Universidad de Sevilla, quien fue invitada al Seminario “A un clic del Bicentenario: niños y niñas aprendiendo con tecnología”, organizado por Fundación Integra y la Universidad Central.
De partida, Romero señaló que nada es posible si la educadora, obviamente, no se maneja con un computador: “En la facultad en Sevilla tratamos de inculcarles lo importante que es la tecnología dentro de currículum. Es decir, yo utilizo el medio informático para conseguir contenidos curriculares. No sacamos nada con darle a cada niño un notebook si no hay quién les enseñe a usarlo, por eso la capacitación docente en este ámbito es muy importante”.
Además agrega como profesora de futuros educadores: “yo les digo a mis alumnos que ni se les ocurra ponerles a los pequeños actividades que antes no hayan realizado, porque tienen que saber todos los posibles caminos por el que el pequeño puede explorar sin que uno le diga”.
¿Qué ventajas hay al utilizar tecnología en edad preescolar?
Los beneficios fundamentales que tiene la tecnología es el desarrollo de la psicomotricidad, que es una de las áreas que más se trabaja en la edad preescolar. También lo que es la orientación espacial, pero también el desarrollo de la creatividad y la imaginación, incluso el desarrollo de la resolución de problemas en situaciones cotidianas.
¿Cuánto tiempo es recomendable que un preescolar esté frente a una pantalla, aunque sea por razones educativas?
Se ha pensado que el medio informático aísla al niño, lo vuelve poco sociable, lo que no deja de ser cierto si no se supervisa adecuadamente. El tiempo frente al computador dependerá del diseño que requiere la actividad que esté realizando la profesora. Si es una actividad individual, debe durar entre 15 y 30 minutos. Además, deben ser tareas muy ligeras donde el niño tenga una concentración rápida.
¿Y el rol de los padres?
Siempre la relación escuela-familia es muy importante, es la continuidad a la labor que las educadoras están haciendo en la sala de clases. Siempre recomiendo a las profesoras que informen a los padres los materiales que están usando en el aula: que tipo de software utilizan al igual como se les informa de los libros que sus hijos leerán. Si los padres pueden adquirir dicho programa, los niños de edad preescolar perfectamente pueden continuar trabajando en la casa unos 15 o 20 minutos. Eso sí, dicha labor siempre debe ser con el padre cerca, independiente si se usa un software educativo fácil. La vigilancia es importante.
¿Cuáles son las áreas donde los pequeños se ven más beneficiados gracias al uso de la tecnología?
A los 3 años se usa mucho el manejo del mouse, que es fundamental, donde se usan varios programas creados por profesores; todo lo que es el clic, doble clic. Todo lo anterior sirve, por ejemplo, para desarrollar la orientación espacial y lo manual. Además, gracias al trabajo realizado en un computador, la geometría se hace mucho más fácil y entretenida, entre otros aspectos.
A la hora de buscar información, de relacionarla y de llegar a un resultado, los niños son mucho más creativos y más imaginativos a la hora de enlazar distintos tipos de contenidos y conocimientos.
¿Existen retractores por el uso de tecnología en jardines infantiles?
Sí, como en toda experiencia nueva. La gente que se negaba a aceptar este método no lo hacía porque lo encontraban malo, sino porque desconocían cómo funcionaba y cuál era su finalidad. No dominan el medio. No saben para qué les sirve la tecnología. Hay algunos que ni siquiera saben prender un computador. Los profesores que no se incorporan la tecnología, no se sienten competentes para utilizarla, porque ven que dicha tecnología no les va a aportar nada. Es por un escepticismo por creer que el aporte será menor. Es por un desconocimiento de cómo la tecnología puede enriquecer a los niños, aunque es una posición respetable.
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