El invierno y sus efectos en la salud infantil
Se inició el invierno y con él una serie conocida de eventos en la salud infantil. Varios son los factores que se conjugan y potencian para crear efectos nocivos en lactante y niños.
La contaminación, el frío, la falta de ventilación -tanto de nuestras ciudades como de nuestras casas-, la humedad y el contacto con gente enferman son los factores más frecuentes para afectar la salud de los menores.
Todo lo anterior se acrecienta en aquellos que asisten a Salas Cunas y Jardines Infantiles. La asistencia de niños enfermos que actúan como fuentes de contagio para sus compañeros, provocan que los lactantes que visiten a estos centros tengan más posibilidad de enfermar.
Además, ellos tienen complicaciones por gérmenes más seleccionados debido a que se exponen a ingerir antibióticos varias veces más que un niño que no asiste a Sala Cuna y -por lo mismo- requieren a veces de usar antibióticos más potentes y sofisticados.
Lo anterior se contrasta con los beneficios importantes que se tienen del contacto, socialización y educación que se entregan estos centros de cuidado a los menores mientras los padres trabajan.
Tal vez lo mejor es estar atentos y ser concientes de no exponer a nuestros hijos en aquellos casos de enfermedad, cuando aumentan la contaminación o cuando el mal tiempo así lo sugiere.
Por suerte, la mayoría de las veces las afecciones son simples y sin complicaciones como las rinofaringitis y faringitis agudas. Las bronquitis , otitis media y las infecciones que requieren antibióticos o tratamientos más complejos están en una segunda línea.
Los niños mayores de 2 años ya tienen más experiencia inmunológica y tienen una mayor capacidad de defenderse de estas enfermedades y si estas se presentan es más fácil su tratamiento y mejor su respuesta.
Sin embargo, hay afecciones que los enferman igual, como por ejemplo, los enterovirus que son los que producen vómitos y diarrea se presentan en varios niños del mismo Jardín Infantil e incluso producen varios casos dentro de la familia.
En todo caso las medidas de prevención son las siguientes:
- Evitar los cambios bruscos de temperatura, así como también evitar el abrigo excesivo.
- Evitar lugares con mucho público ya que es más probable enfermar.
- Evitar la contaminación, tanto en exteriores si se está en un día muy contaminado, así como también la contaminación intradomiciliaria, generada por fumadores o por calefacción contaminante.
- Usar calefacción poco contaminante (eléctrica).
- Evitar el contacto con gente enferma.
- Ventilar adecuadamente la casa así como también exponer al sol las habitaciones cuando se pueda.
Esperemos que este invierno siga su curso sin tocar a nuestro hijos y que la caída de las hojas nos sorprenda sin haber tenido imprevisto alguno.
Por Doctor José Inostroza, pediatra Integramedica Barcelona.
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