La Columna de Mamá Terapeuta: Maternidad positiva
Por Mamá Terapeuta
www.mamaterapeuta.cl
Como madre de una niña con discapacidad motora, por mucho tiempo mi principal preocupación fue su rehabilitación. Hoy ya no es así. Hoy, si bien su rehabilitación representa parte importante de nuestros días, es simplemente parte de nuestra rutina y no genera ningún estrés, ni en el presente ni en el futuro. Hoy, que estamos cómodos y tranquilos, podemos comenzar a pensar en la maternidad ya no ‘especial’, sino en la maternidad a secas y aprender sobre otro tipo de cosas.
Este año aprendí una lección fundamental, que ojalá sea obvia para muchos pero para mí fue un gran aprendizaje. Fue algo que se fue conjugando durante el año apartir de distintos eventos. Todos de alguna forma me guiaron hacia la misma conclusión, una bastante simple, pero que me costó 5 años aprenderla como madre y 28 a modo personal: el ser personas capaces no está determinado por las habilidades físicas o cognitivas que tengamos, sino por el sentirnos capaces, por tener una autoestima positiva y confianza en nosotros mismos.
Suena bien, no? Pero me parece que es un tema súper complejo y llevo pensando en esto muchos meses, probablemente desde la charla de mi amiga Natalia sobre autoestima y frustración . He visto personas con parálisis cerebral que tocan el cello, que participan de una compañía de baile, que ganan el concurso Miss Iowa o que van a la universidad, estudian postítulos, se casan y tienen hijos. He conocido personas felices, sin importar sus ‘dis’capacidades.
Por otro lado, André Agassi, gran ex tenista norteamericano, publicó este año su libro ‘Open ‘ en el que confiesa que odiaba el tenis, que no era feliz, que creció con un padre que nunca se conformó con sus logros y que siempre le exigía más, siempre hubo críticas pero nunca alabos. Dice que incluso cuando ganó un gran torneo, después de 3 derrotas consecutivas en otras finales, llamó a su padre y este le dijo”¿pero cómo pudiste perder el cuarto set?”. Agassi, hombre muy capaz y talentoso, exitoso deportista, considerado por muchos un ganador… No era feliz. Pueden leer parte de la entrevista a Agassi en este vínculo .
Resulta evidente lo clave que es el rol de los padres en la felicidad de nuestros hijos. Lo dijo Natalia en su charla: los niños comienzan a formarse su autoimagen a partir de la imagen de ellos que nosotros les mostramos. Somos sus espejos. Ser madre de una niña con discapacidad por mucho tiempo me tuvo orientada hacia los logros, los avances, las mejoras. Pero hay un delicado balance entre querer a nuestros hijos tal cual son ayudándolos a superar sus dificultades y querer que “mejoren”, que desarrollen todas sus potencialidades al máximo. Y esto es, creo yo, tanto para hijos con como sin discapacidad.
Para nosotros este aprendizaje ha sido principalmente a partir de los distintos enfoques de rehabilitación, aprendiendo que como padres no solo tenemos que evaluar un tratamiento por su efectividad en la parte motora, sino también cómo afectan su desarrollo emocional. Por sobre su rehabilitación motora, yo quiero una hija feliz. Es por eso que la rehabilitación no puede ser a cualquier costo, creo que algunas terapias pueden afectar negativamente el desarrollo emocional del niño y su vínculo con los padres.
Yo quiero que mi hija tenga autoestima positiva, pues eso es lo que hace a una persona realmente feliz: el sentirse querida y con confianza en sí mismo, en sus habilidades. Porque absolutamente nadie puede hacerlo todo, todos tenemos capacidades limitadas, pero lo importante es sentir que podemos y tener la confianza suficiente para intentarlo. Una confianza que en la infancia solo se tiene cuando nos sentimos queridos incondicionalmente por nuestros padres. Amados tal cual somos, perfectos con nuestras imperfecciones.
Yo quiero que mi hija se quiera tal cual es y hoy siento que es esa mi principal misión como madre: lograr una maternidad positiva.
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Los primeros años de los niños son tan determinantes para su vida, que todo lo que podamos hacer con ellos pasa a primer plano: Cariño, amor, dedicación, y estimulación de tal manera que sientan que pueden y más. No poner límites.
Al igual que tú, la charla sobre autoestima de Natalia, me marcó y me abrió a descubrir (y a trabajar) desde entonces la sensibilidad y emociones de mi hija, porque sé que la confianza en si misma y su acoplamiento a la vida definirán su desarrollo en la sociedad.
La rehabilitación motora también es ejercitada todos los días, y sabemos que logrará un buen nivel de independencia.
Tu enana es feliz, los que leemos tu blog lo sabemos, tus consejos han sido valiosos y esperamos que sigas compartiendo con nosotros..
Que lindas y ciertas palabras, la verdad es que, si hay algo que comparto siempre a todos es el querer y valorar a tu hijo tal cual es, tener una maternidad positiva, me encantaron estas palabras y todo lo que implican, simplemente el tener hijos felices es lo principal el resto viene solo, lo principal es disfrutar de nuestros hijos.
Mas que lindas, verdaderas y aplausibles tu palabras ya yo las definiría como NECESARIAS en este espacio. Son tan reflexivos y enrriquecedores SIEMPRE tus escritos en esta revista que merecían publicarlas en todos los paises. No es lo mismo lo que escribe un profesional acerca de determinado tema, que cuando lo escribe como en tu caso una madre que en 1º persona tiene tanto que aportar, tanto que contar y tantas tantas cosas, que tal parece que era justo lo que necesitabamos que escribieras. Ojalá y estés siempre ahí para todos.
Kenia
Es tan cierto lo que dices, Sonia, y muchas veces uno se olvida de lo importante que es indicar en el otro (ya sea tu hijo, tu pareja, tus amigos) lo positivo, lo bueno, lo interesante. Me hiciste recordar a mi mamá y cómo ella nos dijo toda la vida que podíamos hacerlo todo, que éramos capaces, que creyéramos en nosotros mismos y cómo eso ha dado buenos frutos en mi vida y en la vida de mis hermanos.
Un gran abrazo
Sonia te encuentro toda la razon , y me encanto la frase perfectos con nuestras imperfecciones.
Cariños