Si borraste alguna caja del sitio este botón la recuperará.

Reset

La Columna de Mamá Terapeuta: Volver a comenzar

"El terremoto me recordó lo que tratamos de olvidar todos los días: lo vulnerables que son nuestros hijos", reflexiona de manera muy sentida Mamá Terapeuta. (Foto: @b1mbo)

Hace días que sé que tengo que volver a este espacio, pero ha sido difícil. ¿A quién no le costó retomar la rutina este año después del terremoto? Particularmente esta columna: ¿de qué hablamos si no hablamos del terremoto? Si bien ya no está muy presente y uno quiere dar vuelta la página, tampoco quiero comenzar como si nada hubiera pasado.

Porque lo que pasó no fue menor. Lo que pasó fue traumático. Pero lo que significó para cada uno de nosotros, depende de nuestras experiencias de vida particulares. Por mi parte, creo que somos una familia que ha tenido varios ‘terremotos’ antes y hemos salido fortalecidos.

Creí que por eso estaríamos más preparados… Pero todo lo contrario. Sentí que eso agravó la situación. Porque el terremoto me recordó lo que tratamos de olvidar todos los días: lo vulnerables que son nuestros hijos. Cuanto dependen de un adulto y también de algunos tratamientos.

También se evidenció la nula protección que tienen socialmente, pues hasta donde supe, ninguna institución se preocupó de ayudar a los niños con necesidades especiales damnificados en el sur. Entre particulares hicimos lo que pudimos, nos ayudamos entre nosotros como siempre, pero nuestros recursos son más limitados.

Pero al mismo tiempo, creo que nos recuerda lo fuertes que son nuestros hijos. Nos ponemos a pensar en todo lo que han sobrevivido, algunos tuvieron un nacimiento difícil, otros problemas en el camino, algunos las dos cosas. Y no solo superan problemas de salud, sino que también otros cuya solución parece ser todavía más difícil: discriminación, indiferencia, falta de oportunidades, lástima…

Y cuando lo miras así… Nuestros hijos en realidad son tremendamente fuertes. La palabra ‘resiliencia’ viene a mi mente. A nosotros no nos queda otra más que ponernos a la altura y seguir su ejemplo. Volver a ponernos de pie, con las mismas ganas de siempre, para seguir haciendo lo que tenemos que hacer.

2 comentarios

  1. Lissette González dice:

    Es tan cierto, aunque nos duela…

    Nuestros pequeños dependen mucho de nosotros para subsistir básicamente (alimentos, salud, higiene), pero también nos brindan estabilidad y serenidad ante esos momentos horribles que dejan marcadas nuestras vidas, nos enseñan que el día vuelve a ser día, y son nuestra mejor palanca para levantarnos…
    Yo solo quiero tener la oportunidad de estar ahi en el momento preciso, para ayudar material y físicamente y que me contagien mis enanas con su animosidad y fortaleza..

  2. Ay, Lissette, qué bien que lo resumiste!!! Las palabras precisas. Gracias por acompañarnos también en este espacio.

Comenta aquí

Si usas Facebook puedes comentar usando tu cuenta, sólo haz click en el siguiente botón y conecta tu Facebook con DeVolea.com.