Según estudio la pobreza deja huellas críticas en los niños
Hay un viejo proverbio que dice “La pobreza es dura carga, que hace callo a la larga”, y según un estudio realizado por científicos de la Universidad de California, EE.UU., esta condición económica deja profundos y preocupantes efectos biológicos en los niños.
Los investigadores de esa casa de estudios norteamericana establecieron una “biología de la pobreza” entre adultos que fueron pobres desde niños, y sobre todo si éstos vivieron en la miseria antes de los cinco años de edad.
Los resultados arrojaron que el hecho que los niños vivan y crezcan en medio de condiciones económicas precarias hace que al llegar a la edad adulta tengan mayores riesgos de sufrir complicaciones de salud y también percibir ingresos más bajos, debido a bajos niveles educacionales alcanzados.
En el informe del estudio, se precisó que la primera infancia es un “momento crucial para establecer la arquitectura del cerebro que da forma al futuro cognitivo, social y de bienestar emocional del niño”, de ahí que el vivir en condiciones de pobreza hace que la neurobiología de los menores en ese estatus social sufra modificaciones que perdurarán durante toda la vida.
Como objeto de estudio se consideraron datos demográficos de 1.589 adultos nacidos entre 1968 y 1975, incluyendo el nivel de ingresos de sus familias, años de educación alcanzados, así como datos de salud y antecedentes penales.
En el ítem sobre ingresos económicos, el informe consta lo siguiente: “En comparación con los niños cuyas familias tenían ingresos de al menos dos veces más que los de la línea de pobreza durante su primera infancia, los niños pobres cursaron dos años menos de escolaridad en promedio, trabajan 451 horas menos al año y ganan menos de la mitad”.
En materia de salud, los resultados develaron que los niños pobres son además más gordos que los ricos, así como más propensos a tener sobrepeso de adultos. Y socialmente hablando, los hombres que de niños de bajos recursos tienen el doble de probabilidades de ser arrestados y las mujeres, seis veces más posibilidades de ser madres solteras.
Para Jack Shonkoff, investigador de la Universidad de Harvard, esta investigación, la primera de su tipo en EE.UU. ofrece “una oportunidad magnífica para aprender más sobre la biología de la pobreza”, que puede ayudar a “desarrollar nuevas ideas y mitigar el impacto de la precariedad en el empleo y proteger mejor a los niños pequeños”.
Fuente: MSN Latinoamérica
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